El cambio físico de Jason Momoa hasta ser Aquaman

El cambio físico de Jason Momoa hasta ser Aquaman

El actor infló su currículum para poder convertirse en parte del reparto de ‘Los vigilantes de la playa’ en 1999. Nominados Oscar mejor director 2019

El tiempo pasa para todos, aunque algunos lo llevan mejor que otros. Jason Momoa es uno de los ejemplos más claros de que el transcurso de los años no tiene por qué ser algo negativo, sino que puede convertirte en una estrella internacional y uno de los hombres más deseados en las redes sociales. Pero no siempre fue tan reconocido, e incluso tuvo que inflar el currículum en sus años de juventud para poder optar a un papel en televisión

Así lo ha reconocido el propio actor en una entrevista para Square Mile: “Ellos (sus agentes y representantes) inventaron algunas cosas sobre mí, como que había sido Modelo del Año en Hawái. Básicamente me tomaron primeros planos y dijimos: ‘Ey, él es el modelo del año’. Lo inventamos”. De esta curiosa manera entró a formar parte del reparto de Los vigilantes de la playa en 1999, en la que aparecía a lo largo de 30 episodios.

Lo curioso es que tras terminar su paso por la serie que protagonizaron Pamela Anderson y David Hasselhoff y con tan solo 22 años, la falta de experiencia suponía un obstáculo a la hora de conseguir otros papeles, así que decidió dejar su mentira para la eternidad. “Bueno, lo dejé ahí. Porque cuando terminé Los vigilantes de la playa todo lo que tenía era Los vigilantes…, y tienes que tener algo más que sea creíble. Así que lo dejamos así”, aseguró.

Con 193 centímetros de altura y un físico que cada vez se iba haciendo más portentoso, comenzó a aparecer en otras series como North Shore o Stargate Atlantis. Sin embargo, su fama internacional no despegó de forma desmedida hasta el año 2011, cuando encarnó a Conan el bárbaro y Khal Drogo en Juego de Tronos. Los diez episodios en los que apareció le brindaron un gran reconocimiento, aunque como desveló en la misma entrevista su carrera se estancó.

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