EUA a la vanguardia en la producción de marihuana

EUA a la vanguardia en la producción de marihuana

Con el uso de métodos artesanales hasta las más sofisticadas tecnologías de hidroponia computarizada, Estados Unidos se mantiene a la vanguardia global en la producción de marihuana para satisfacer el creciente apetito de los estadunidenses.



El empleo de la tecnología al servicio de la producción de la marihuana ha permitido no solo incrementar la potencia del tetrahidrocannibol (THC), el ingrediente psicoactivo de las plantas de cannabis, sino acelerar su cultivo para los más de 22 millones de consumidores locales, la mayoría de ellos jóvenes.

Entre las modas más recientes -y peligrosas-, está el uso del método del butano, un solvente altamente inflamable, para la extracción del THC en la forma de una cera del cannabis, con la consistencia de miel o pepitas, y que se consume en bebidas, comidas, fumada o vaporizada.

Son las “Nuevas Pepitas de Oregón”, reza un anuncio en un sitio en internet dedicado al consumo del cannabis en ese estado, usando la misma terminología dedicada a la fiebre de las pepitas de oro en el oeste de Estados Unidos. Gracias a que la tendencia a la legalización ha reducido la percepción pública de riesgo en su consumo, la marihuana continúa siendo la única droga ilegal mayor que es cultivada dentro de las fronteras de Estados Unidos, y expertos no anticipan un cambio en la tendencia.



Estados Unidos registró, de hecho, un aumento en el consumo de la marihuana en los últimos años, después que había experimentado un descenso del 2000 hasta 2007, de acuerdo con el reporte anual de las drogas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) del 2018. La prevalencia en el uso de cannabis creció de manera significativa hasta el 13.5 ciento de la población mayor de 12 años en 2015, y 13.9 en 2016.

Otro dato preocupante para las autoridades de salud es que se duplicó entre 2000 y 2016 el número de consumidores estadunidenses de la marihuana que dijeron que la usan “diariamente o casi diariamente”.



Pero la reducción de la percepción de riesgo no está fincada en la realidad, toda vez que estados que la han legalizado con fines recreativos, como Colorado, han reportado un incremento significativo de visitas a las salas de emergencias, hospitalizaciones y accidentes automovilísticos por la droga.

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