“Niños, haciendo niños”

Estimado lector, nuevamente si usted me lo permite compartiré esta columna que deje de escribir durante unos meses y le ofrezco una disculpa, pero para que no le cuenten que es lo que me había sucedido; comparto con usted este refrán popular: “No andaba muerto, andaba de parranda”… Se extrañara del porque utilizo este título de “Niños, haciendo niños”… Pero si hacemos un análisis y reflexionamos que en la actualidad vivimos en un mundo globalizado, materialista, altamente tecnificado y cibernético en donde constantemente estamos bombardeados en los medios de comunicación por escenas y comentarios sexuales explícitos e implícitos en la música, los videos, las películas y los comerciales… Hoy en día se mandan mensajes con doble sentido hacia los niños y adolescentes haciéndose virales, dándoles a entender que aparentemente lo más importante es la siguiente frase: “Tu diviértete, no pasa nada, no hay consecuencias, disfruta la vida”… Es aquí en donde los jóvenes y niños son atraídos fuertemente a lo desconocido, aunque muchos de ellos podrían darnos una cátedra del tema pero esto es otra cosa, pues el verdadero problema es que no se les da el mensaje completo informándoles de las consecuencias de lo que en realidad puede suceder… Día a día observamos con gran preocupación que estos niños-adolescentes se encuentran totalmente inmersos en esta problemática, muchos de ellos menores de 16 años, sosteniendo relaciones sexuales sin protección, sin medidas y sin ninguna responsabilidad, algunos incluso ya con hijos y con esa gran responsabilidad de ser padres… Estos jóvenes están siempre en busca de compañía, atención, afecto, comunicación, amor, entre muchas cosas más, que en su núcleo familiar no encuentra y/o es insuficiente, ya que sus padres tienen que trabajar para solventar los gastos familiares… Estos niños-adolescentes viven un vacio en esas cuatro paredes llamado “HOGAR”, por lo cual tienen que salir en busca de “CON QUIEN CONTAR” para comunicarse, solicitar ayuda, buscar apoyo, para contarles sus problemas, dudas e inconformidades y es aquí en donde cometen grandes errores, muchos de ellos caen en el consumo de altas cantidades de alcohol, otros se refugian en las drogas, algunos mas buscan relaciones placenteras con mucho riesgo y sin ninguna precaución provocando en la mayoría de los caso como dice el titulo de esta columna “NIÑOS, HACIENDO NIÑOS”, para cubrir ese vacío existencial… Pero cuando pasa esto nos llenamos de culpa y nos hacemos muchas preguntas: ¿Porqué cayó en las drogas, como se volvió tan agresivo o agresiva, cuando robo o violó, donde y/o en qué momento fue que la embarazaron y porqué embarazo, en que falle como padre o madre?… Muchas preguntas más nos podríamos seguir haciendo amigo lector, pero solo como consuelo le puedo decir: FALLAMOS EN TODO Y EN NADA… Es aquí en donde los porqués ya pasan a un segundo término… Mejor imaginemos amigo mío ¿Que va hacer ese niño-adolescente con una criatura, como lo va a mantener, que le va enseñar, de que y/o como va a vivir?… Esta canijo como diría mi abuelo; ¡Verdad amigo mío!… Ya que sabemos que estos niños-adolescentes carecen de todo y peor aún, no se pueden ni cuidar ni a sí mismos, sabiendo que su inmadurez los llevara a cometer error tras error ¿Cómo educaran a un pequeño y/o lo sacaran adelante? Aquí cabria otra pregunta ¿Qué hacer? Y más aun cuando la comunicación con nuestros hijos e hijas es nula, cuando no hemos podido ser ejemplo para ellos e incluso no existe el tiempo para ellos y más cuando no existe la confianza y apertura para hablar con ellos de cualquier tema, es aquí en donde tendremos que ser formadores, educadores y guías tomando el roll de abuelos-padres de nuestros nietos, ya que no pudimos serlo con nuestros propios hijos… ¿No cree usted amigo lector?…

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