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Objetivo de plagio en diseños de artesanos mexicanos.

En varias ocasiones las grandes marcas moda de talla internacional se han apropiado de diseños y patrones de artesanos de nuestro país. Esta vez Isabel Marant se une nuevamente a este listado.

No es la primera vez que la diseñadora francesa Isabel Marant, de 53 años, es acusada de plagiar y apropiarse de la cultura indígena mexicana. En su colección actual, la diseñadora utilizó exactamente los mismos diseños de artesanos purépechas de Michoacán.

Esta mañana la senadora Susana Harp dio a conocer su indignación ante la acción de la diseñadora, ya que no es la primera vez que Marant se apropia de la cultura textil mexicana.



En su página de internet está a la venta un “poncho” con patrones muy similares a los de los “gabanes” que diseñan y usan las comunidades indígenas de Michoacán. Esta prenda cuesta 530 euros (4,000 pesos mexicanos aproximadamente).

Harp y Casimiro Méndez Ortíz, senador de Michoacán, recordaron que esta no es la primera vez que esto sucede. En 2015, Marant hizo una copia exacta de las blusas, tejidos y diseños de Tlahuitoltepec, Oaxaca. Un episodio que fue muy sonado, pero que no tuvo consecuencias.

Carolina H Resrot 2020 2.jpg

La senadora Susana Harp solicitó la ayuda del Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, para que esta acción sea sancionada.



Actualmente, los indígenas de nuestro país están pasando por una difícil situación económica a raíz de la pandemia y, según Harp, estas acciones ‘dañan en gran manera a nuestra gente’.

Marant no es la primera diseñadora extranjera que se apropia de nuestra cultura, anteriormente lo hizo Carolina Herrera, reconocida diseñadora venezolana. En el año 2019, la Secretaría de Cultura de nuestro país envió una carta a Wes Gordon, actual director creativo de la marca, y a la misma Carolina Herrera en la que se le solicitaba explicar por qué usó elementos culturales mexicanos en una de sus colecciones y ningún artesano se estaba beneficiando de esas ventas.



La colección Resort 2020 estaba compuesta por vestidos largos y faldas con bordados florales provenientes del Itsmo de Tehuantepec. Al igual que algunos vestidos de corte recto similares a los famosos “sarapes” de Saltillo, Coahuila.

Carolina no fue la única, también Inditex, el conglomerado que alberga marcas como Uterqüe, Stradivarius y Oysho, fue acusado por plagio de prendas. En el 2018, una de las chamarras de la tienda de fast fashion Zara dio de qué hablar por tener un bordado igual al usado por mujeres chiapanecas.

Carolina Herrera Resort 2020.jpg

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