El Gobernador inauguró los trabajos de la Tercera Asamblea Plenaria Ordinaria de la CONATRIB 2026.
El Estado de Derecho no es negociable, y el acceso a la justicia, tampoco lo es, afirmó el gobernador, Mauricio Kuri González, al inaugurar los trabajos de la Asamblea Plenaria Ordinaria de la Comisión Nacional de Tribunales Superiores de Justicia de los Estados Unidos Mexicanos (CONATRIB) 2026, que en su tercera edición reunió a las y los titulares de los Poderes Judiciales del país; acto en el que destacó que el federalismo se construye compartiendo experiencias.
Al evocar que el Teatro de la República no es solamente un recinto histórico, sino un espacio donde México tomó decisiones fundamentales para construir sus instituciones, el mandatario estatal rememoró que aquí se promulgó, en 1917, la Constitución y hoy es ocasión para volver a reunirse y hablar de una de sus causas fundamentales, que es la justicia, con lo cual Querétaro vuelve a ser punto de encuentro nacional.

En su mensaje, hizo hincapié en que la justicia no se limita a leyes, procedimientos o tribunales, también se refleja en la confianza que se deposita en las instituciones, porque en cada expediente hay una familia, un patrimonio, una historia que espera una respuesta. Acentuó que la independencia significa instituciones autónomas, pero también instituciones fuertes y capaces de colaborar para atender mejor las causas comunes.
“Hoy vivimos un momento de cambios importantes para nuestro sistema de justicia. La implementación del Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares, la oralidad, la digitalización y las nuevas tecnologías nos exigen instituciones capaces de adaptarse sin perder de vista lo esencial: poner siempre a la persona en el centro de todas las decisiones”, puntualizó.
En una jornada en la que se expresó el firme propósito de continuar avanzando en la construcción de una mejor impartición de justicia y el fortalecimiento del Estado de Derecho para las y los mexicanos, Kuri González resaltó que Querétaro llega a este encuentro con una historia que los compromete, con la celebración este año del Bicentenario del Poder Judicial, 200 años de historia que recuerdan que las instituciones se construyen con leyes, pero también con personas, profesionalismo, independencia e integridad.
Durante la sesión, donde convergen representantes de todos los poderes locales y federales, quienes tienen la responsabilidad cotidiana de hacer efectivo el Estado de Derecho y garantizar los derechos de las personas, el titular del Poder Ejecutivo estatal reconoció al magistrado presidente del Poder Judicial del Estado, Braulio Guerra Urbiola, por hacer posible que Querétaro sea sede de este encuentro nacional.
Asimismo, agradeció al presidente de la CONATRIB, Rafael Guerra Álvarez, por su liderazgo y fortalecer, desde esta Comisión, la coordinación y cooperación entre los Poderes Judiciales del país. En este marco, se dijo honrado de recibir en Querétaro a las y los impartidores de justicia de las distintas entidades federativas de la nación.
“Desde Querétaro, elevamos una sola voz: ¡El Estado de Derecho no es negociable! ¡Y el acceso a la justicia, tampoco lo es! Que esta Asamblea nos sirva para compartir lo que funciona, aprender de lo que debemos mejorar y construir juntos mejores respuestas para las y los ciudadanos”, expresó.
Tras distinguir al estado como una tierra que puede mirar hacia el pasado con orgullo y hacia el futuro con confianza, el presidente de la Comisión Nacional de Tribunales Superiores de Justicia, Rafael Guerra Álvarez, indicó que los datos nacionales muestran a un Querétaro situado entre las entidades con menor percepción de corrupción, entre las más competitivas y entre las de mayor acceso digital; abundó que su Poder Judicial ha ocupado posiciones sobresalientes en los indicadores nacionales del Estado de Derecho.
Además, ponderó que su sistema de justicia penal ha recibido durante años reconocimientos nacionales y hoy surgen nuevos horizontes como la inteligencia artificial generativa aplicada al trabajo jurisdiccional bajo supervisión humana. La tradición y la innovación de Querétaro, apuntó, inspiran a la vez memoria e innovación. Una institución de 200 años que todavía tiene voluntad para cambiar. Una tierra profundamente orgullosa de su historia que continúa preguntándose cómo hacer mejor las cosas.
“Y esa es también la vocación de nuestro encuentro. Querétaro ocupó un lugar singular en la memoria republicana de México. Aquí resuenan la independencia, la República, el Federalismo y el Constituyente de 1917. Hoy acercamos modestamente otra página a esta larga conversación institucional. La de las presidentas y los presidentes de los Poderes Judiciales de las entidades federativas que se reúnen para escuchar, compartir experiencias y aprender unos de otros”, acentuó.
El presidente de la CONATRIB, ante las y los magistrados presidentes y representantes de los Tribunales de México, agradeció la hospitalidad de las y los queretanos; señaló que la grandeza institucional no se manifiesta ante el poderoso, sino ante el desposeído, se prueba ante quien llega vulnerable, ante quien tiene miedo, ante quien ha perdido algo, ante quien no sabe cómo defenderse, y, sin embargo, conserva la esperanza de ser escuchado.
Al subrayar que la justicia nacional se construye todos los días desde la justicia local, el presidente del Poder Judicial del Estado, Braulio Guerra Urbiola, recalcó que la justicia en el país, desde lo local, se resuelve en un 70 por ciento, es decir, las materias civil, familiar, mercantil y penal son retos fundamentales del día a día y de la cotidianidad; por ello, pronunció desde Querétaro que hay mucho por hacer y durante los próximos dos años implican tareas y trabajos que permitan entregar poderes judiciales que tengan la fortaleza y la consolidación para que no se inicie nunca de cero, para que los antecedentes y muchas generaciones que vienen edificando la justicia en México puedan también aportar a los procesos que están por venir.
En esta tesitura, expuso que estas asambleas convocadas por la CONATRIB son un ingrediente fundamental para poder entender la justicia nacional desde lo local; ante esta realidad, advirtió, se tiene una agenda en común que destacar y que desarrollar rumbo al 2028, dos años que imponen retos y desafíos para que también en este cambio de época judicial, en donde se cierra una etapa en el 2028, cuando serán electos magistrados, jueces y juezas por el voto popular, encuentren instituciones de justicia sólidas en todo México


