La casa maya, patrimonio vivo que contribuye a un futuro sostenible

El Museo Experimental el Eco presenta hasta el 6 de diciembre las exposiciones Casa de Monte y Península. Ambas muestras proponen maneras de estudiar y exhibir la arquitectura a partir de la realización de nuevas obras surgidas de investigaciones colectivas y el análisis desde distintas miradas, las cuales ofrecen alternativas a las prácticas habituales en muestras de este tipo. Se trata de un ejercicio congruente con la vocación experimental de El Eco que expande las posibilidades del museo como espacio para la construcción y divulgación del conocimiento.

Casa de Monte surge del proceso de investigación llevado a cabo por el colectivo homónimo en torno a la historia y la vigencia de la arquitectura vernácula en la península de Yucatán.

El Colectivo Casa de Monte toma su nombre de una palabra significativa para la cultura yucateca, en la que el monte es el paisaje rural vivo y el ecosistema dinámico que ha acompañado la vida cotidiana durante siglos.

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En el patio del Museo se presenta una pieza arquitectónica compuesta por 708 varas de más de cinco especies de árboles de la península, la cual, desde el exterior, remite a la silueta del monte yucateco. Contiene un vacío que tiene la forma de una vivienda maya. El sol se filtra por los resquicios de entre los maderos y evoca la experiencia de ocupar una casa vernácula, donde la luz, el aire y el paisaje forman parte del espacio habitable.

En la sala principal se exhibe una estructura realizada por artesanos de la comunidad de Maxcanú, siguiendo la tradición constructiva maya. El montaje se compone de dos elementos: un armazón tradicional hecho con materiales naturales traídos de la península y un soporte interior de acero que hace visible la geometría, el trazo y las proporciones de la vivienda tradicional.

Al interior de la sala de archivo se desplegarán materiales diversos que ofrecen una introducción al universo de la casa maya: su historia, evolución, contexto cultural, materiales y técnicas constructivas, así como sus partes, tipologías y variantes.

En palabras del Colectivo Casa de Monte, “más que una mirada al pasado, esta exposición propone reconocer la casa maya como un patrimonio vivo, capaz de seguir evolucionando y de contribuir a la construcción de un futuro más consciente, sostenible y profundamente arraigado en la identidad cultural de la región”.

De manera simultánea, en el bar del museo se presenta Península, una selección de ocho fotografías de Mariana Yampolsky (1925-2002), cuyo archivo fue donado a la Biblioteca Francisco Xavier Clavigero de la Universidad Iberoamericana en 2018, por iniciativa de la Fundación Cultural Mariana Yampolsky, A. C., y de Arjen van der Sluis, esposo de la artista.

En ellas se retratan interiores de haciendas, viviendas en la selva y cuerpos habitando la naturaleza que rodean las casas tradicionales de la península. La mirada de Yampolsky propone una forma alternativa para aproximarse a la arquitectura que la revela como un entorno habitado y abarca sus detalles constructivos, su entorno natural y las dinámicas que la transforman con el tiempo.

La entrada a las exposiciones Casa de Monte y Península es libre y gratuita.

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